Icono del sitio Vidas Insuperables

La ataxia, una gran desconocida

En España existen más de 13.000 afectados por algún tipo de ataxia cerebelosa, una patología altamente discapacitante que engloba hasta 300 tipos de enfermedades del sistema nervioso. Con motivos del Día Internacional de la Ataxia, Vidas Insuperables divulga una de las enfermedades denominadas como raras.

Según estimaciones de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en España existen más de 13.000 afectados por algún tipo de ataxia cerebelosa, un término bajo el que se engloban más de 300 tipos de enfermedades del sistema nervioso que comparten una sintomatología común: la disminución de la capacidad de coordinar los movimientos como consecuencia de lesiones de diverso tipo en el cerebelo.

Con motivo del Día Internacional de la Ataxia, que se celebra hoy, Vidas Insuperables les adentra en esta enfermedad aún bastante desconocida y de las dominadas como poco frecuentes.

Se trata de una patología que afecta a unas 8.000 personas aproximadamente (el 60% del total de afectados) en el tipo de ataxia hereditaria, entre las que se estima que la ataxia de Friedreich es una de las más comunes.

La realidad es que en España “no disponemos de buenos estudios epidemiológicos sobre las ataxias», explica la Dra. María Jesús Sobrido, Coordinadora de la Comisión de Estudio de Ataxias y Paraparesias Espásticas Degenerativas de la Sociedad Española de Neurología.

Se trata de una patología peculiar porque, por ejemplo, en Galicia, la SCA36 (ataxia de A Costa da Morte) representa, con gran diferencia, el tipo de ataxia genética que más se diagnostica. “En todo caso, en la mitad de los pacientes con ataxias hereditarias no se logra identificar la mutación causante, bien por ser una mutación difícil de detectar o bien por tratarse de un gen todavía no descubierto”.

Ataxias esporádicas

Por otra parte, hay pacientes con ataxias esporádicas, es decir sin historia familiar de síntomas similares. “No todas las ataxias tienen una causa genética. Las causas principales de ataxias no hereditarias son el ictus, la esclerosis múltiple, tumores, alcoholismo, trastornos metabólicos o deficiencias vitamínicas”, señala la doctora Sobrido

El principal síntoma de esta enfermedad, que es la alteración de la coordinación de movimientos, puede verse reflejado tanto en la dificultad para realizar movimientos precisos, como en temblores durante los movimientos voluntarios y/o en la dificultad para mantener el equilibrio.

En ocasiones, la enfermedad va acompañada de otras manifestaciones como epilepsia, problemas cognitivos, neuropatía, cardiopatías, alteraciones endocrinas o malformaciones esqueléticas. Los primeros síntomas pueden aparecer en cualquier etapa de la vida. Además, la mayoría de las ataxias son progresivas y – aunque el grado de progresión es diferente para cada tipo de ataxia y paciente- con frecuencia, son altamente discapacitantes.

Nuevas investigaciones

En los últimos años, gracias a los avances en medicina genómica y la neuroimagen se ha avanzado mucho en la identificación y la comprensión de las causas moleculares de las ataxias. Estas técnicas han abierto la puerta a nuevas investigaciones enfocadas en la búsqueda de tratamientos adecuados.

Pero si bien en el diagnóstico se han logrado avances gracias al desarrollo de la genética- lo que ha permitido que se conozcan alrededor de unos 200 tipos de ataxia hereditaria-, apenas se han producido cambios decisivos en el área de terapias, exceptuando algunas pocas ataxias con algún tratamiento específico (por ejemplo, algunas ataxias de causa metabólica).

“Por lo que, para la mayoría de los pacientes con ataxia, el núcleo principal del tratamiento se centra en tratar de mejorar o paliar los síntomas. Con esto se consigue, en muchos casos, mejorar la calidad de vida de los pacientes”, señala Sobrido.

Impulsar estudios de prevalencia

Para luchar contra esta enfermedad, la Sociedad Española de Neurología (SEN) considera imprescindible impulsar estudios de prevalencia y epidemiología de los distintos tipos de ataxia y mejorar los tiempos de diagnóstico de esta enfermedad. Aspectos que pasan por incorporar en todos los hospitales las nuevas tecnologías para el diagnóstico, así como potenciar los centros de referencia que existen en la actualidad (solo existen centros de referencia para la ataxia en hospitales de Madrid, Valencia, Santander y Barcelona).

“La comisión de ataxias de la SEN demanda que se pueda garantizar a todos los pacientes con ataxia el acceso a los análisis genéticos necesarios para su diagnóstico. Otro aspecto preocupante, para esta comisión, es la insuficiente disponibilidad de fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y otras terapias de apoyo, que los pacientes con ataxia deberían recibir de forma continuada y regular”, destaca esta especialista.

La ataxia hace cima

Por otro lado, hasta el Aneto, el pico más alto de los Pirineos y el tercero de España, con a 3.404 metros, han llegado las ilusiones de poner fin a esta enfermedad.

Y es que hasta esa altura ha conseguido llegar la camiseta solidaria de “Stop ataxia” de la Federación de Ataxias de España (FEDAES), de la mano de una pareja de montañeros de Ciudad Real, Joaquín Aparicio y Verónica Abellán, junto con el prestigioso alpinista Juanito Oiaezabal.

El objetivo de estos montañeros es seguir divulgando la enfermedad con ascensiones a picos como el Mont Blanc (4.810 m.), al Elbrús (5.642 m.) y al Aconcagua (6.962 m.).

Puede conocer otros reportajes y noticias de Vidas Insuperables sobre enfermedades raras aquí.

Salir de la versión móvil