Según un estudio de FIAPAS con motivo del Día Internacional del Implante Coclear, que se celebra hoy, por primera vez en España, el número de usuarios de implantes cocleares es superior a los de audífonos. La demanda de las asociaciones, como de AG Bell International, es que el mantenimiento postimplante sea una prestación más del sistema sanitario. Dos personas sordas con estos implantes, cuentan su experiencia.
Un estudio realizado entre 2017 y 2018, sobre una muestra de 793 niños y jóvenes (hasta los 26 años de edad), de 15 comunidades autónomas y la Ciudad Autónoma de Ceuta, pone de relieve que el 51 % de los casos son usuarios de implante coclear y el 40 % de audífonos. Un 9 % utiliza otro tipo de prótesis auditivas.
“La implantación precoz, según se desprende de los datos obtenidos, junto con la aplicación de los programas de detección precoz de la sordera infantil y una atención temprana y logopédica especializada, orientadas al aprendizaje de la lengua oral del entorno, han permitido el desarrollo de habilidades comunicativas y de aprendizaje que hacen que la perspectiva socioeducativa de estos niños y jóvenes haya dado un giro sustancial en comparación con generaciones anteriores”, apunta FIAPAS, impulsora del proyecto.
Progreso e inclusión, de la mano
Como reflejo de ello, y entre otros muchos datos contenidos en este estudio, sobresale que, tomada la muestra globalmente, la tasa de idoneidad, es decir los niños y jóvenes que están en el curso académico que les corresponde por edad, se sitúa en torno al 90 %, veinte puntos por encima de lo hallado en 2005. Más del 94% de los escolares estudia en modalidad inclusiva, siendo en este caso la diferencia de 12 puntos arriba respecto a lo detectado en años anteriores.
Como declaraba el presidente de FIAPAS a Vidas Insuperables, José Luis Aedo, “las personas sordas quieren participar en la sociedad en igualdad de oportunidades”. En ese sentido, para FIAPAS, “las prótesis auditivas y el mayor rendimiento de estos dispositivos audiológicos se perfilan por tanto como uno de los elementos responsables de este cambio, en el que progreso e inclusión se dan la mano”.
El estudio ha sido llevado a cabo por FIAPAS, en colaboración con la empresa demoscópica IPSOS, y ha sido realizado en el marco del convenio de colaboración que FIAPAS firma anualmente con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, cofinanciado también por la Fundación ONCE.
15.000 personas con implantes cocleares
Esta técnica requiere cirugía. Los candidatos al implante deben tener una pérdida grave, severa o profunda en los dos oídos o en uno solo. La Seguridad Social cubre la operación. Sin embargo, el mantenimiento y renovación del aparato externo, el procesador, corre a cuenta del usuario en la mayoría de las ocasiones.
En ese sentido, la demanda de las asociaciones, a la que se suma AG Bell International, es que el mantenimiento postimplante sea una prestación más del sistema sanitario.
Según Carmen Abascal, directora de AG Bell International, “el tratamiento audiológico y la terapia auditivo verbal son partes decisivas del proceso para que los niños pequeños puedan aprender a escuchar y hablar. La terapia auditivo verbal fomenta el uso de los patrones naturales del desarrollo de la audición, el habla, el lenguaje, la cognición y la comunicación”.
La opinión de dos implantados
Pero no solo los niños se benefician del implante coclear, ya que en los adultos favorece su autonomía y el retorno a la calidad de vida que tenía antes de la pérdida auditiva. Es el caso de Berta, quien se ha sometido a la intervención recientemente. Es un implante unilateral en el oído izquierdo.
Aunque es pronto para advertir los cambios, ya distingue “los matices de los diferentes instrumentos musicales”. Es consciente de que “me va a cambiar la forma de oír y de entender. A mí me está sirviendo para darlo a conocer y para explicar que el proceso de adaptación requiere mucha rehabilitación, disciplina y paciencia”. Alberto, tras dos meses y medio de la cirugía en el oído derecho, comenta que ahora puede “escuchar el ruido de las manecillas del reloj, experiencia que no recordaba”.