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Las Historias Ganadoras Del Concurso De Relato Breve Sobre La Migraña, En Vidas Insuperables (y 5)

Las historias ganadoras del Concurso de Relato Breve sobre la Migraña, en Vidas Insuperables (y 5)

Vidas Insuperables les ofrece, de manera íntegra, la última de las creaciones de los ganadores de la 5ª edición de su Concurso de Relato Breve, impulsado por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, en colaboración con Novartis. Hoy, ‘Huyendo del Guernica’, de Diego Vicente Jiménez Yáñez , quinto clasificado del certamen y del que se hará un cortometraje.

Dado su carácter de sensibilización y concienciación, Vidas Insuperables les está ofreciendo una serie de cinco publicaciones con el objetivo de difundir los textos íntegros de los ganadores del la 5ª edición del Concurso de Relato Breve sobre la migraña, impulsado por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (GECSEN), y Novartis.

Como les contábamos en Vidas Insuperables, el celuloide también puede servir como toma de conciencia social de la migraña, una enfermedad neurológica compleja, que se manifiesta con ataques recurrentes de cefaleas moderadas o severas que suelen ser de carácter pulsátil, a menudo unilateral y acompañada de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz, sonidos y olores. Solo en España más de 3,5 millones de personas sufren esta disfunción de forma ocasional, y casi 1 millón de forma crónica, lo que significa que tienen dolor de cabeza más de 15 días al mes.

En ese sentido, una vez fallados los cinco ganadores y seleccionado el texto que servirá de base para realizar un cortometraje, Vidas Insuperables divulga los relatos ganadores.

Hoy, podemos leer el último de los relatos ‘Huyendo del Guernica’, de Diego Vicente Jiménez Yáñez, quinto clasificado del certamen y del que se hará el cortometraje.

HUYENDO DEL GUERNICA

INT. DORMITORIO DE ALICA – NOCHE

La oscuridad y el silencio envuelven la habitación. Acostada casi simétricamente en el centro de una cama de matrimonio está ALICIA (33). Un paño le cubre la frente. Llena de sudor, sus facciones muestran una insufrible expresión de dolor. Sigilosa y delicadamente se abre la puerta. LEÓN (40) entra con mucho cuidado. Se acerca a la cama, controlando muy precavido sus pisadas. Lleva un vaso de agua y un paño húmedo. Posa el vaso en la mesita de noche con la delicadeza de una pluma. Tenso se dispone a cambiar el paño de Alicia. Como si se tratase de desconectar una bomba se lo quita y le pone el nuevo. Alicia ni se inmuta. León sale con el mismo sigilo que entró en la habitación.

INT. SALÓN DE ALICIA – NOCHE

León entra en la habitación, apenas iluminada por una lámpara de mesa. Lleva puesto el pijama y arrastra una manta y una almohada. Las tira con desgana al sofá y se sienta. Con cara de cansancio se queda absorto en sus pensamientos. Se mira el dedo anular izquierdo. Acto seguido coloca la al-mohada, se acuesta, se tapa y finalmente apaga la luz.

INT. SALÓN DE ALICIA – NOCHE

Alicia y León, abrazados y acurrucados en el sofá, tapados por una manta, visualizan el final de Casablanca. Alicia vive la película.

ALICIA

(murmurando para sí misma)

Maybe not today. Maybe not tomorrow

but soon and for the rest of your life.

But what about us? We’ll always have Paris.

León mira la tele pensativo, ensimismado, no atiendo a la película. Alicia se da cuenta. Coge el mando y la para.

ALICIA

(extrañada)

¿Qué te pasa?

LEÓN

(volviendo en sí)

Nada.

Breve silencio.

ALICIA

Nada mis cojones. Siempre que vemos esta parte te echa a llorar, y estás sin inmutarte.

LEÓN

Bueno, no sé…

ALICIA

(insistente)

Te pasa algo. Venga dime.

LEÓN

Llevo unos cuantos días dándole  vueltas a una cosa.

ALICIA

Pues dime. Sabes que conmigo puedes contar para todo.

LEÓN

Lo del niño.

ALICIA

(un poco molesta)

¿Otra vez? Ya hablamos hace tiempo. No voy a tener un hijo con las migrañas.

LEÓN

(contrariado)

Si no vamos a tenerlo ahora no vamos a tenerlo nunca.

ALICIA

Ya te dije que esperásemos un tiempo más.

LEÓN

Un tiempo más… Van 2 años.

ALICIA

¿Y qué hago?

LEÓN

Vete al médico.

ALICIA

(cortante, con ojos húmedos)

(Pausa). No es una opción ir al médico.

LEÓN

(molesto)

No puedes estar toda tu vida sin ir al  médico. Sé que te es jodido pero en algún momento tendrás que superarlo.

ALICIA

No es una opción. Con lo que vi en esa página me va mucho mejor.

LEÓN

No te creas todo lo que ves en Internet. Eso no te hace nada y lo sabes. Te ayuda un tiempo, pero vuelves a recaer.

ALICIA

(resignada)

Mentira.

LEÓN

¿Cuánto llevamos en el mismo bucle? Un tiempo bien, pero el que se pega medio mes durmiendo en el sillón soy yo. Te lo dije en su momento. Mira tu madre, es hereditario, se puede desencadenar. Venga a salir de fiesta, a beberme hasta el agua de los floreros y meterme todo lo que se me cruce por delante. Mira el resultado.

Alicia rompe a llorar. Segundos incómodos de silencio.

LEÓN

(con ojos llorosos)

No me vengas con lágrimas que esto no se soluciona así.

Te aviso. Quiero una vida contigo, pero no de esta manera.

Quiero ser padre, y no voy a esperar más. Busca solución.

Si necesitas ayuda voy a estar. Pero si no me bajo del barco…

Y si hay que cancelar la boda se cancela.

León rompe a llorar y abraza a Alicia.

INT. SALA DE ESPERA – DÍA

La sala está totalmente vacía. Alicia, con gafas de sol, espera sentada justo al lado de la puerta. Su cara expresa nerviosismo, casi horror. Se mira el dedo anular izquierdo, completamente desnudo, y se lo toca. Una lágrima le resbala por la mejilla. La puerta se entreabre. Autotranquilizándose, Alicia se levanta y pasa.

INT. CONSULTA – DÍA

Clásica consulta médica, todo muy pulcro y ordenado. Cubre una de las paredes una réplica del Guernica. Tras la mesa se encuentra el DR. GUILLEM (62), que viste bata blanca y unas pequeñas gafas. Peina canas y luce una frondosa barba. Despreocupadamente Alicia conversa con él.

  1. GUILLEM
  2. Exposición Internacional de París. Lo bien que hubiese quedado Picasso si dice que el Guernica se origina en una migraña. Ni bombardeo ni leches. Le rompe los esquemas a todo el mundo. Brutal. El Dr. Guillem comienza a reír al más puro estilo Papá Noel. Alicia se intenta aguantar la risa pero acaba contagiándose.
  3. GUILLEM

(calmándose)

Mal encaminado no creo que vaya. Acaban representando lo mismo al fin y al cabo. Dolor, angustia, sufrimiento… Fuego, terror, explosiones… Un bombardeo constante. Que te lo digan a ti.

ALICIA

(ya calmada)

Que me lo digan a mi…

  1. GUILLEM

En fin. Corramos un estupido velo. ¿Cuánto llevas ya sin ataques?

ALICIA

Sin ataques como tal un año. Puede que un poco más. El último creo que fue en marzo o abril del año pasado.

El Dr. Guillem, oficiosamente, teclea en el ordenador.

  1. GUILLEM

El último el 4 de marzo del año pasado. Gran progreso.

(Pausa). Bueno señorita, se podría decir que, salvo catástrofe,

sus visitas por aquí han terminado.

A Alicia se le escapa una sonrisa de satisfacción.

 

  1. GUILLEM

Lo único mantener los hábitos que se dijeron en su momento. Dieta la misma con la que venimos funcionando, mucho ojito con el alcohol y saltarse comidas, las horas de sueño muy importantes, analgésicos con cuidados…

ALICIA

La misma mecánica de siempre.

  1. GUILLEM

Efectivamente. Por cierto. Más que nada por curiosidad. Si tan mal lo pasó, ¿por qué no vino antes?

ALICIA

(casi pidiendo perdón)

Lo siento doctor, pero no le puedo contestar a esa pregunta. Digamos que tuve una experiencia complicada. (Pausa). Bastante complicada.

  1. GUILLEM

(cordial)

Perdón señorita. La curiosidad mató al gato, como quien dice. Espero que le haya merecido la pena.

ALICIA

(reflexiva)

Eso mismo pienso yo. Espero que me haya merecido la pena…

Alicia mira melancólica la mano izquierda.

INT. SALÓN DE ALICIA – NOCHE

La mayoría de los muebles están cambiados, tienen aspecto de tener poco tiempo. Esta vez el salón está sumergido en un completo caos. Observamos una mayor cantidad de objetos, ropa tirada por los suelos, bolsas de la compra, periódicos y revistas amontonados… La tele reproduce la escena final de Casablanca, pero no se escuchan los diálogos. De repente, la imagen se congela en el mismo mo-mento en el que Alicia la paró antes de discutir con León. Comienza a escucharse el llanto de un bebé.

FIN

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